as
fuentes de energía no renovables son fuentes que, una vez agotadas,
desaparecen. Ejemplos de ellas incluyen aceite, carbón, uranio y gas
natural. Cada país del mundo es un gran usuario de al menos un tipo
de energía no renovable. Esto plantea preocupaciones porque la gente
depende de estos recursos para necesidades básicas como cocinar,
calefaccionarse, utilizar transporte, realizar actividades agrícolas
y de fabricación, pero estas fuentes de energía son
irreemplazables. Esto quiere decir que a medida que se degeneran se
deben encontrar nuevas fuentes de energía.
Demanda creciente
La
demanda de energía no renovable está en constante crecimiento. Por
ejemplo, la China Minig Association, la productora de carbón más
grande de ese país, experimentó un 15 por ciento de aumento de
ventas en 2010 y hay expectativas de que la demanda sea mayor en
2011. China es un ejemplo de la tendencia mundial hacia el
mejoramiento del estándar de vida para las poblaciones en países
pobres. A medida que aumenta su salario, la gente busca un estándar
de vida más alto, lo que aumenta la demanda de energía. La
población del mundo también está creciendo rápidamente, lo que se
traduce en más personas con más demandas de energía.
Combustibles fósiles
Las
personas son más dependientes de la energía proveniente de los
combustibles fósiles, pero los precios de estos recursos están
determinados por la oferta y la demanda. Como las cantidades
requeridas para servir a las necesidades del mundo aumentan y la
oferta disminuye, hay preocupaciones de que esos costos altos creen
problemas económicos. La Union of Concerned Scientists señala que
la dependencia fuerte sobre los combustibles fósiles no renovables
también es problemática porque las naciones como los Estados Unidos
no tienen los propios recursos necesarios para cumplir sus propias
demandas domésticas. Deben confiar en la importación desde países
extranjeros, lo que crea riesgos económicos. Las decisiones y
actividades en la naciones que suministran pueden afectar los precios
globales, poner en peligro la oferta o solicitar el enfrentamiento
militar de los países que compran.
Preocupaciones ambientales
La
gran demanda de recursos de energía no renovable crea problemas
ambientales. La minería, el transporte y el procesamiento de estos
recursos comúnmente causan contaminación en el agua y la tierra,
según la Union of Concerned Scientists. Utilizar carbón es un
ejemplo, el grupo explica que la minería implica traer otros
materiales a la superficie con el carbón, lo que resulta en residuos
sólidos. Además de esto, el carbón se debe lavar, lo que causa más
contaminación. Cuando los combustibles fósiles se queman, el
dióxido de carbono y otros contaminantes son liberados a la
atmósfera. Se cree que esta puede ser la causa del cambio climático,
y se conoce por disminuir la calidad del aire, creando problemas para
la salud. El uranio, utilizado para producción de energía nuclear,
posee una única preocupación porque este material es tóxico y
radioactivo.
Conversión de energía
Cambiar
a recursos de energía renovable para resolver los problemas que
poseen las fuentes no renovables es complicado. Requiere de políticas
para acordar soluciones a largo plazo, algo que puede ser difícil ya
que hay una amplia variedad de intereses implicados y no todos
acuerdan sobre la severidad de los problemas. Las necesidades
públicas deben ser de apoyo y aceptación de las nuevas fuentes de
energía. Esta aceptación es difícil de obtener en una amplia
escala porque las opciones de energía alternativa disponibles
tienden a ser más caras, lo que exige que la gente pague más por
energía. Además, el público deberá invertir en nuevos productos
como automóviles o sistemas de calefacción de casa que operen con
las nuevas fuentes de energía, por lo que se necesita un período de
transición.